domingo, 16 de marzo de 2014

La luz del sonido....

Que injusto es el silencio
cuando se desea tanto el sonido....
cuando de algún rincón somero
rasca una nota, un grave quejido
que sabe a yelmo y a pan.

Dejando como señores
a los reyes del ancho crujido
fantasmas que se deshacen,...
en asustar con sus vicios
momentos de soledades.

Quebrando desde el suplicio
almas que buscan cantares
o dulces baladas sin sitio
para cambiar la luz del destino
preparando sus despertares.

Es como ser ciego de oído
o como sentir la sordera
dentro de un paño que envuelve
el gozo tan compartido
que nace como cantares..

sábado, 8 de marzo de 2014

Sombras húmedas

Nada se dibuja tan fiel al suelo
como la sombra húmida
de hojas de campo que niegan el sol
y marcan esplendidos anillos
como cuadros de agua inamovibles
sobre barros hésitos de claro color,
dual pensamiento de un corazón sencillo.

Aunque, en pareceres, el alma humana,
tiene, en parte, un lado oculto parecido
"hoy te amo y mañana habrá desaparecido"...
como el que perdona y es perdonado
es el barro resistente, que nunca seca
el que esconde su esplendor hacia el pecado
al  negar al sol que seque su agua...

Así, sin vértigo que traiga vanidades,
si somos tan malos como buenos,
se dejaría de sentir la verdad aparecida
lado oscuro que aparece con la sequía
dejando a las gotas que lamen las piedras,
que esculpan, parte de la culpa ya crecida,
para que nada se quede en el olvido.

Y esa sombra dibujada como culpa
mapa de las dos verdades de cada uno
obliga a pensar que no hay versos
que extirpen del amor, la grasa del olvido,
para sacar la flor que come de lo escondido
y de, al germinar, comienzo a la esperanza:

"Aquí estoy con el corazón tendido
palpitando humedades sin sentido
no me siento por sentencia, cautivo,
de la umbría que en el mismo me cobija"
soy real y soy en parte agua y seda
me presto a ser manantial de la frescura
nada me daña , ni nada tiene tono perdido
me dejo morir entre los brazos del olvido
pero antes humedezco el suelo con mi agua
y marco sutil el lugar de mi agonía
con rocíos desbastados por la noche
y no muero; descanso y me dejo de reproches....".