
Nada genera sin pelo tal espesura
ni tal desaseo empedernido,
solo el grupal, de pelos clandestinos,
son amantes de lugares visitados.
Son mas largos, débiles y rizados,
demandantes de un buen acto de desecho
amenizan, en el lugar, a pié derecho
hasta que son, tempranamente, depilados.
No les queda mas ahuyento quebrantado
que el picor nacido tras la poda
así, se recuerda bien la historia,
de vergüenzas que salen desatadas
buscando, remover, lo clandestino
esperando a que venga la guadaña...
usando la tijera, con muy buen tino.