
Rojo, arde en mi corazon
la sensacion pintada de rubi...
vivo de comer los sueños por llegar
y morir entre engaños y diablos.
Nada es como el sanguíneo colorado,
sobre la paleta de los colores
donde escarlata manda penitencia
y pinta, de sangre, la conciencia
que se esparce lentamente, adormecida,
sobre la cálida imagen del pecado.
Eso es rojo y lo demás queda anulado
por la lucha de ambas fuerzas
solo me sale pigmento, bastante encarnado
aunque en la lidia acabe solamente
la sangre, paseando su baño...