
No se como pude atar mi corazon
para vivir amando, sin ser amado.
Ideas que arrastran por el sueño
la vanidad clara del deseo cumplido
sobre esa optica romantica, de amor,
que vive en la orbita de la suerte
y no sale nunca a respirar.
Asi, aun en la longevidad que da
el amar locamente en secreto
puedo vivir escondido al otro lado
de aquel dolor que supone no ser querido
y que llega a desanimar la vida
pensando inclluso abandonar todo.
Porque todo es nada y es mas
y sobre la manta, que da calor a la vida,
solo hay lugar para quejas y sabores
y duele la idea de unicamente, consumir,
los paños asperos de la necesidad
fundida, en el aparente olvido,
aquel, que da, el no ser el querido...