
La fresa ácida color pasión
rompe mi sentido desde la boca
y la nata sucumbe en estallido
deshaciendo la saliba que la atrapa
Pálido de chocolate re endulzo
la frontera del placer mas encendido
después de una fruta tan amarga
todo azúcar es lo permitido
Amortiguo la comida con un té
del color de los campos y los bosques
reeducar al paladar de golosina
trae al corazón la sal del postre
Busco entre los quejidos del cerebro
los bostezos que el comer ha preparado
para sentir mimosas oraciones
al dormir, detrás del sueño, postergado.